Friday, August 24, 2018

ALFONSO FUENTES PLENAS

ALFONSO FUENTES     PLENAS 




Este álbum consta de improvisaciones para piano realizadas al momento, grabadas de una sola vez y sin pensamiento previo. Con excepción de Audabe: canción para este día, ninguna otra fue planificada. 

Realicé decenas de improvisaciones a lo largo de tres secciones de grabación con el ingeniero de sonido, Carlos Lazarte. Se utilizaron dos diferentes escenarios y distintos pianos y micrófonos; de ahí la diferencia de sonidos. De todas ellas escogí el presente repertorio, que expresa mi Yo-Soy-Caribe, mi Yo-Antillano, mi Puertorriqueñidad. Estas improvisaciones generalmente tienen un sentido de composición, y se manifiestan en diferentes niveles de abstracción. Nacieron de la sinceridad, de manera natural y sin esfuerzo, ya que estos ritmos son parte de mí. 

El título de este proyecto fue escogido esencialmente porque la plena es un género musical de mi país que, a golpe de panderos y acompañando una voz principal seguida de coros repetitivos, se interpreta popularmente para anunciar y denunciar diversidad de acontecimientos sociales. También se interpreta como regalo en ocasiones de celebración y júbilo, de tristeza y dolor. En ese sentido este álbum pretende ser un obsequio de buena voluntad, donde se exponen, desde mi perspectiva, elementos de algunas de las expresiones musicales que coexisten, representan, nutren o describen culturalmente a Puerto Rico y su entorno caribeño y latinoamericano. Una síntesis del golpe de plena se puede apreciar en los temas Cortaron a Elena, y Plena para el pensamiento crítico. 

Montuno No. 1 y Montuno No. 2 poseen sujetos similares. En ambas instancias se utilizan componentes que se encuentran en la salsa y el latin jazz. Los incluí a propósito, por la manera tan disímil de su desarrollo y carácter lo cual podría ser interesante para algunos. Canción para Thaís lleva el nombre de mi hija Kaira Thaís y es dedicada a ella, (otras obras son dedicadas a mis otros hijos Thaniana y Alfonso Joel Rakmani). La misma pretende ser un discurso de amor. Al igual que Audabe: canción para este día se manifiesta en compás de 6 x 8. Esta última es una obra lírica, y es basada en elementos rítmicos de una de las variaciones del bembé afro-cubano según interpretado por conjuntos de música tropical en el Puerto Rico de mediados del siglo XX. 

Cortaron a Elena es el nombre de una plena tradicional puertorriqueña, ícono cultural en la Isla, popularizada por Rafael Hernández “el Jibarito” entre los años 1920 y 1930. La presente interpretación le otorga una categoría de concierto. Memorias campesinas principalmente se constituye de variaciones de los seises puertorriqueños celinés y milonga no obstante dentro de un ambiente del Romanticismo Europeo. Walking bass studio es basado en el movimiento homónimo de la línea ‘caminante’ del bajo en el jazz, que incisivamente abarca gran parte de la obra. Áreas de las líneas melódicas de esta particular improvisación muestran rasgos del folklore árabe, cuya relación con Puerto Rico se da a través de la conquista española, y por migraciones arábigas hacia áreas del Caribe y del Continente Americano en general.

Excepto Cortaron a Elena, ninguna de las improvisaciones tenían títulos previos a su interpretación. En La Ponchinela de Cangrejos encontré el ambiente ideal que describe las andanzas por los bailes de barrio de Carmen María Ortiz Sadmons; una dama apodada Ponchinela, nacida en Santurce a finales del Siglo XIX. El título de esa obra también incluye el nombre ‘de Cangrejos’ ya que por varios siglos San Mateo de Cangrejos fue el nombre original de un área que incluía lo que hoy se conoce como Santurce; único pueblo de Puerto Rico fundado por negros esclavos libertos, en el Siglo XVII.

Se dice que Ponchinela fue la bailadora más distinguida y admirada por los bomberos (intérpretes de la bomba; el género musical) más importantes de la zona noreste de Puerto Rico. El ritmo de esta improvisación se basa en la bomba sicá, mientras que sus líneas y escalas se presentan en diferentes relieves de la profundidad, con diferentes funciones. A propósito de los títulos, más que pensarlos los he sentido. La improvisación Canción para Thais por ejemplo no podría tener otro nombre para mí, ya que en esta percibo el carácter de mi querida hija. 

Mapeyé dulzura es mi versión personal del seis mapeyé. Como otras improvisaciones, después de grabarla la transcribí para confortar una partitura. El título pretende describir en parte el sentimiento de la obra. Plena al pensamiento crítico es una manifestación abstracta, un tanto incisiva, con áreas de tonalidad y poli cromatismo; consonancia y disonancia, cuyos contornos son a veces ondulados, y otras veces fragmentados. 

Finalmente la última pista de este álbum incluye una lectura de estas notas (en su versión original en español) a cargo de mi persona, para beneficio de aquellos y aquellas con algún problema de visión o que prefiera escuchar la versión audible.

Este proyecto se realizó en parte gracias al auspicio del National Endowment for the Arts y el Instituto de Cultura Puertorriqueña en 2017. También contó con el auspicio en género del Conservatorio de Música de Puerto Rico, donde funjo como profesor de Composición y Orquestación, a la orden.